El azúcar es una droga, al igual que el alcohol y el tabaco, por eso debe de ser controlada y etiquetada, insiste el responsable de Salud de Ámsterdam, Paul van der Velpen.
Las estadísticas no son alegres: de los 20 a los 40 años, las mujeres aumentan en promedio 10 kg y cuando se acercan los 50, la mitad se queja de haber subido por lo menos 3 kg más.